¿A ver si me acompañas en ésta?

sábado, 30 de junio de 2018

Desear que les vaya mal a las personas malas, lleva a aumentar la presencia de la maldad entre la gente común. Cuando uno desea el mal se pone en presencia de la oscuridad y la aumenta. Además, si a los poderosos le va mal se extenderá más perjuicio sobre la gente común...

Cuando el futuro nos alcanza

martes, 19 de junio de 2018

Es común, más a determinada edad, que todo aquello que se proyectó o anheló ya está en el presente, bien para disfrutarlo o, en otros casos, para detenerse en su búsqueda pues ya pasó el interés por alcanzarlo o se comienza a creer que no será posible y se deja de lado esa aspiración. Aunque ésta sea la tendencia, siempre está, por supuesto, la posibilidad de renovarse en las búsquedas y en las aspiraciones...

Diálogos inconducentes

jueves, 31 de mayo de 2018

Aquí diversas opiniones publicadas de forma coyuntural y que sirven desde una cierta ironía, como un liquido, para bajar la “píldora” de la actualidad.

Eco-momia a las tumbas (o economía a los tumbos)

sábado, 12 de mayo de 2018

Muchas palabras que se repiten en estos tiempos que hacen referencia a la economía. Hay que familiarizarse hoy con diversos términos de toda esta ciencia y en general, uno tendría que informarse mínimamente sobre cada palabra para entender de qué se está hablando. Más allá de que hay una idea aproximada y una sensación que queda, mientras se asiste a explicaciones y debates que tratan de aclarar lo que pasa o lo que debería pasar en el terreno de las finanzas del país. Esa idea-sensación que remane, en el que escucha, es en general negativa, del tipo me están engañando, no entiendo nada, son unos delincuentes, todos dicen lo mismo, acá solo queda trabajar, etc. etc.

También alguien podría intentar estudiar sobre todos aquellos aspectos que no termia de entender, para acercarse a un lugar próximo al que están los opinadores, con la expectativa de dilucidar luego más nítidamente de qué hablan o ponderar más ajustadamente las opiniones que se vierten diariamente y a toda hora a través de los medios de difusión.

Este camino de “tratar de entender”en qué consiste la economía, tiene sus riesgos, por ejemplo uno podría creerse ya en condiciones de ser un interlocutor y apoyándose en sus términos, como si ya se fuera economista, utilizarlos en la vida cotidiana y tomar a los que lo rodean como televidentes a los que ahora les explico, aunque sea básicamente un repetición de conceptos...

Otra posibilidad tal vez consiste en darse cuenta que, al estudiar economía, cada vez se entiende menos, pues, uno se asoma a muchas materias que no se aclaran sólo con mirar los títulos.

Este interés, también podría tener una derivación extraña y advertirse que en realidad se tiene que aprender de física, dado que reiteradamente se mencionan ciertas leyes que tienen, justamente, ese tratamiento. Fuerzas “físicas” que resultan objetivas, como lo es la gravedad o la aceleración, etc. Por ejemplo, cuando se menciona el "derrame", uno ve que efectivamente al introducir un líquido en un recipiente llega a un límite tal que, si no se detiene el ingreso del fluido, comienza a derramarse hacia todas las direcciones, cubriendo, con la sustancia todo el entorno. Pero si quien puso esos elementos, agregara un recipiente mayor, el derrame del primero iría al nuevo receptáculo y así se evitaría el desborde. De esta manera se puede seguir operando hasta el cansancio y así controlar, también de manera física, al fenómeno.

Otro ejemplo, sumar muchos papeles en un determinado lugar, hace que los precios aumenten, si todos tienen muchos de estos papeles, que sirven para comprar, eso “mecánicamente” hace que los precios suban...

Sin embargo en todo esto, hay algo que no se menciona por obvio y por ser tal vez, la creencia implícita que está a la base de todos los opinadores, escuchas y en general del momento histórico. Hay un acuerdo tácito sobre una postura, que la convierte en “objetiva” e incuestionable, pues siempre es trasfondo de las opiniones y de los diálogos. Esta creencia se refiere al “legítimo” interés en ganar y acumular ingentes sumas de dinero. Todo el mundo esta lanzado a este fin, como si de eso se tratara, básicamente, la vida; aunque claro cada vez son menos aquellos que alcanzan ese “cielo” en la tierra.

Acá el problema, no es el ministro tal o cual, el FMI o esa moneda, ultra-liberalismo, neo-liberalismo, estatismo, etc. Aunque siempre existan atenuantes y “mejores” transitorios.

El verdadero problema se llama: capitalismo. Paradójico valor, que vive en las personas y no en los fenómenos naturales y que ha impulsado el desarrollo y dinamismo de los acontecimientos, pero también, razón de la exacerbación de todos los problemas que hoy se constatan en el mundo: ecológicos, hambrunas, deterioro mental, violencias, guerras, etc.

El proceso histórico se ha fagocitado otras formas de organización de las sociedades hoy, con soberbia, se mueve este sistema económico como el último y único...

Aunque hay que considerar que, cuando los perjuicios aumentan mucho en relación a los beneficios, la historia comienza a configurar su reemplazo. No sabemos cuál será, no será nada del pasado, seguramente consistirá en algo superador y que, probablemente en embrión, ya esté presente...

En torno al agua

miércoles, 9 de mayo de 2018

“El agua no se detiene ni de día ni de noche. Si circula por la altura, origina la lluvia y el rocío. Si circula por lo bajo, forma los torrentes y los ríos. El agua sobresale en hacer el bien. Si se le opone un dique, se detiene. Si se le abre camino, discurre por él. He aquí por qué se dice que no lucha. Y sin embargo, nada le iguala en romper lo fuerte y lo duro”. Lao-tse.

Para escucharte mejor II

domingo, 6 de mayo de 2018

En un escrito anterior, se relatan coincidencias que se manifiestan en anécdotas cotidianas, sin embargo, dadas sus características generan una cierta “intranquilidad” y algunas dudas. Son rarezas que todo el mundo puede verificar, aunque también, muchas veces pasen inadvertidas.

Más allá de los ensayos de respuestas que se puedan hacer ante ellas, no resultan del todo satisfactorias, o bien aparecen relatos de otras anécdotas sucedidas en otras vidas y en definitiva, llegamos al mismo punto, a saber: interrogantes para los que no hay sólidas explicaciones...

Pero también, ante un hecho de este tipo, se puede, no afirmar ni negar nada y ubicarse en la perspectiva de aceptar la duda como “indicación”, es decir, intentar advertir qué se nos está mostrando, de qué tipo de “mundo” proviene el indicio que se nos está brindando...

Es obvio que tal indicio no proviene de la esfera de lo “conocido”, motivo por el cual se nos presenta como “enigma” y que se traduce en múltiples interrogantes. Este “mundo desconocido” que, nos es indicado por estas anécdotas, es una prueba de su existencia, aunque tengamos su evidencia gracias a nuestra ignorancia de él y a la imposibilidad, a través de las palabras, de describir ese “espacio”que, la razón, no alcanza a “tocar”. Esa suerte de vacío, paradójicamente, quizás sea lo que importa...