Para una ciencia de la anticipación (1era. Parte)

lunes, 23 de abril de 2018

¿De qué se trataría esta rimbombancia?

Resulta más sencillo, aclarar en lo que no consistiría, así es que, digamos:

No imagino a esta actividad en la linea de una famosa película de ciencia ficción (Minority Report); tampoco en la dirección de ciertas noticias recientes referidas a la “inteligencia artificial”, más emparentada con una aggiornada visión Menguele-ana que, con la anticipación que nos ocupa.

En este ultimo caso, juguetean imaginando que podrán prevenir lo que harán las personas, negando en esa concepción, las situaciones en las que ellas viven y atribuyendo exclusivamente a “la persona”, sus conductas futuras. Particularmente se escuchó sobre esto, en relación al tema “aborto”, aunque podrían utilizarlo para cualquier otra prevención. De entre ellas podríamos, las personas comunes, utilizar ese programa inteligente para prevenirnos de futuros políticos ineptos...je

Muchachos, trabajen en serio en mejorar las condiciones de vida de la gente y no se hagan los “modernos”...

Nada nuevo ni bueno saldrá con la super tecnología, utilizada por mentalidades torcidas, sólo intentaran hacer lo que hacían otros primitivos, aunque ahora, apretando una tecla..

Arrrgentinian

Vamos a desarrollar ciertas características propias de los habitantes de estas regiones, en particular hoy pondremos la mira en lo que se conoce como “fanfarrón”, adjetivo coloquial que caracteriza al petulante o presumido. Es una particular conducta que se manifiesta en todos los estratos sociales y que se evidencia en distintos grados que van desde lo más exagerado hasta señales suaves, aunque, inconfundibles.

No podemos asegurar, que sólo sea una característica local, esperamos que nativos de otros lugares hablen al respecto...

Si bien se hace mención a un individuo, éste mal, puede contaminar a grupos más numerosos de personas pero que, aun sin contar con una conducta idéntica, se agrupan dentro de características generales “fanfarronas”, aquí da un salto de nivel la cosa, ya no se trata de un individuo sino de un conglomerado, más o menos grande, que se refugia en ese “elitismo”. Ese grupo o más propiamente esa “élite”, configura una coraza equivalente a aquella que protege al singular.

Una característica relevante de estos grupos, no consiste justamente en lo que creen de sí mismos, eso ya está incorporado, sino que es más fácil su comprensión, advirtiendo lo que creen de los demás, ahí justamente radica su punto de convergencia. Esa creencia, que obviamente conlleva algún tipo de degradación de los demás, es lo que le da cierta identidad de runfla. Esa mirada de los otros es la que les pinta las alas del mismo color y así, cual bandada de pavos, sobrevuelan a poca altura sus días.

Hay que decir también que sus componentes, son vectores de trasmisión y contagio del “virus de altura”, siempre claro, que alcancen algún tipo de altura, que lo active.

Una manera de protegerse como élite, es no tener contacto con otros, fuera de su entorno, esta confrontación puede generar serios problemas y requerirle, al “elitoso”, distintos “baños” que lo lleven nuevamente a sus seguros confines...

Se trata de una presencia fantasmal, caída, chapuceada, de lo que otrora fue la aristocracia.

Si realmente son tan interesantes ¿qué esperan para ayudar, proteger, ponerse al frente de los más necesitados? ¿Dónde están sus aportes al mundo? ¿Cuáles de sus manifestaciones interesantes debemos agradecerles?

En realidad, nos encontramos aquí con personas con serias fragilidades internas. Estas se resolverían fácilmente con algo de sincero auto-conocimiento y yendo, con una sincera apertura, hacia los demás...

Actualitè

jueves, 19 de abril de 2018

Una de las virtudes de los procesos políticos actuales (no me animo a enumerar más) consiste en que están destruyendo de manera grosera, los restos, de la democracia formal. Luego de bregar años por la necesidad de mejorar la democracia, hacia formas más directas de participación de la ciudadanía, los actuales sistemas, están ayudando sobre manera en esa dirección, al empujar a la gente, hacia ese reconocimiento que conforma una salida por construirse.

¿Qué otras opciones tiene la gente en general y los que se involucran en actividades políticas en particular?

Esperar pacientemente y al amparo del “ya vendrán tiempos mejores”. Desinteresarse de cualquier intento de transformación y aislarse en la vida personal, que, a la sazón, cada vez exige mayor energía. Imaginar erróneamente formulas del pasado como solución. Inmolarse en un catártico estallido de violencia o en alguna forma de oposición que la utilice como forma de acción.

Ciertamente siempre está la critica a las personas que van encarnando los mecanismos de la justicia, de las leyes y de su ejecución, pero, si justamente esos mecanismos no limitan, ni mejoran el desempeño de los individuos, no se trata entonces de evaluar a las personas, se trata de modificar los mecanismo donde luego se ubicaran las personas. Si un vehículo anda mal, aunque se cambie una y otra vez de chofer, eso no solucionará el desperfecto.

Pacientemente, construir un futuro posible desde lo individual y grupal, que vaya involucrando a los más cercanos y que trabaje en diferentes campos, incluyendo en las actividades, intercambios con otros, diseños de mecanismos y sus factibilidades para impulsar una democracia participativa, democracia real, democracia directa o como se la quiera llamar...

Ciertamente la transformación comenzará en las personas y ésta es una dirección posible para ese cambio. Más tarde o más tempano por aquí pasará la construcción de nuevas formas de organización social.

Animalito de dios

martes, 3 de abril de 2018

Sucedió hace unos pocos miles de años que apareció esta especie cuasi animal que comenzó a pensar, a verse rodeado de seres diferentes, a comprender que era única. Esa conciencia de su soledad lo llevó a crear cuentos e historias, a imaginar seres protectores, seres que lo acompañen, algún tipo de orden y una explicación a su aparición y a su condición: solo en una tierra poblada de diferentes, animales de todo tipo, inclemencias, etc.

No podía refugiarse en ninguna comparación, estaba realmente solo y lo supo desde el principio.

Aun a pesar de todas las historias que creaba, tenia libertad para deshacer; a pesar de tantos mandatos de seres superiores, podía matar y matarse, destruir o construir.

Casi siempre buscando afuera de sí, perdido en el mundo, recorrió y exploró todo lo que pudo, no sólo el espacio a través de ríos, mares, territorios y cielos, también exploró el tiempo, la historia. Buscó compañía, buscó respuestas...

Una especie de pocos miles de años conviviendo con otras de millones, hasta ahí dueñas del planeta, casi siempre avanzó sin pedir permiso...

Hasta que un día comenzó a buscar respuestas dentro de sí, a dudas similares que aguijonearon a sus antepasados y de a poco, esos interrogantes comenzaron a disolverse en respuestas sentidas...

Hay en cada cual una dignidad de especie humana de gran potencia y una libertad, sin limites, posible. Pero en esta nueva encrucijada de la historia, es la propia conciencia de todo esto, aquello que lo puede erguir y poner a caminar!

Vista de una flor y día nublado

sábado, 24 de marzo de 2018

Hoy se ve como “el pensar”, incluyendo en él: opiniones, creencias, posturas, decires, sentires y elecciones; varia drásticamente ante determinadas situaciones. Se ven antiguos libertarios, convertidos en conservas; izquierdistas derechizados; hippies trastocados en acomodados countrys men; humanistas en humanistas con dudas; orientalistas meditantes en insensibles pragmáticos y así podríamos seguir con ejemplos en cada ámbito.

Estos cambios de posturas de tantos grados, no deja de verificarse experiencialmente, al menos en su transito o tendencia, creo que dan para reflexionar...

Hay claras modificaciones generacionales en todo esto, no es lo mismo el mundo visto desde la juventud, que desde una posición más adulta, donde ya aparecen temores a perder ciertas posiciones. Tampoco es igual la perspectiva que se puede tener sobre la violencia, en una reposada tarde de primavera observando el “despertar” de la vida en una plaza, que la que experimenta aquel que fue victima de un robo u otro tipo de violencia grosera.

Hasta aquí queda claro que esas ideas y pensamientos son fuertemente determinados por las situaciones, siendo más vehementes se puede decir que las personas estamos muy condicionadas por las situaciones que vivimos, que ellas tienden a hablar por nosotros...

Esas “situaciones” son complejas pues implican no sólo el entorno más inmediato, el país y la situación mundial, sino al propio cuerpo, la memoria y en general al propio mundo interno. Todo esto en una estructura dinámica que opera de manera determinante y permanente.

Pero hay que reconocer ciertos aspectos que deben acompañar los cambios de situación, por los que se va atravesando. No se compensa esta variabilidad con una inmovilidad obtusa. No se puede forzar una forma de vida para siempre.

La coherencia con una imagen del mundo, no está reñida con producir adaptaciones permanentes ante el decir de los nuevos tiempos, sin embargo, las posturas sobre los temas esenciales no consisten en asuntos de moda o marketing, que hoy parecen llegar a todos los campos...

Se podrá utilizar cualquier vestido o cualquier disfraz pero, ellos no cubren, a la miseria más patética que da la falta de ideas referenciales.

Ante este panorama, es muy diferente estar intentando cambios evolutivos que estar movidos solamente por fuerzas mecánicas, por desplazamientos pendulares que no siempre se alcanzan a comprender.

Es muy difícil avanzar en lugar de oscilar, es muy difícil mejorar culpando a otros, es imposible cambiar sin reflexionar...

Las “falsas puertas” van conmigo a donde vaya, necesito conocerlas, pues están ahí como cantos de sirena seduciendo en la desorientación...

Reconociendo las falsas salidas, se evidencia la luz de las verdaderas...

¿Señal?

martes, 27 de febrero de 2018

En una estación del tren subterráneo, sentado esperando su llegada, vi en la baldosa que tenia bajo mis pies un destello. Era como una gota de plata que brillaba en medio de la opacidad del resto, movía mi postura y desaparecía su resplandor para integrarse homogéneamente, con la totalidad de la superficie.
Con un pie traté de comprobar si era algo caído, pero no lo puede mover. Lo toque con los dedos y noté que estaba integrado al piso, aunque sobresalía levemente.

Efectivamente de acuerdo a la perspectiva que asumía, era un fulgor metálico plateado o desaparecía y se fundía en la tonalidad del resto.

Debo aclarar que mi funcionamiento mental, es bastante lento, aunque si no subo por esa “escalera” no llego muy lejos y mis movimientos corporales, hacia los que tiendo, se llevan consigo todas mis energías. Dicho más directamente, para que “el agua llegue al tanque”, tengo que hacerme preguntas, pues pocas veces me surgen las respuestas de manera rápida...

Comencé ha preguntarme: ¿cuántas probabilidades hay de que, en semejante espacio, alguien vea esto? ¿Será algo así lo que algunos llaman “señales”? Si fuera así ¿señal de qué?

Las dudas quedaron flotando y tomé una de las posibilidades que surgieron, me dije: como estoy por encontrarme con amigos, veré si allí alguien menciona la palabra “plata” (metal) o bien “baldosa”.

Luego, ya en el encuentro, me olvidé del asunto... Pero al día siguiente, descubro que efectivamente alguien utilizó, en más de una ocasión, la palabra “plata” (no referida al dinero, pues en estos tiempos, nombrarlo es casi una muletilla).

En fin, al comprobar esa especie de “anticipación”, comenzaron nuevas preguntas: qué utilidad puede tener esta señal, para qué fue captada, y ahora qué, etc.

Comprendí que ese modo de preguntarme “utilitario” no me llevaría muy lejos y asumí que, como en tantos otros casos, la contemplación de diferentes “paisajes” significa simplemente un “alimento” especial y que nada tienen que ver con la mentalidad practica de la época...

Quizás pueden existir otros “argumentos” en el espacio de la vida y que, al ir recogiendo esos aislados “destellos”, esas “cuentas”, se pueda comenzar a enhebrar palabras, frases y en definitiva, asomarse humildemente al libro de los libros...