Ironica astrológica, para los alunados

sábado, 17 de febrero de 2018

(ascendentes en martes y miércoles)

Gepeeses: Recalculando

No es lógico afirmar: “los años no vienen solos”, seria más correcto, decir: “los años no se van solos”, pues, el tema no es lo que traen los años, sino lo que se va yendo, de la mano de los vividos. Ni siquiera la “experiencia” de lo transcurrido, factor interesante del tiempo, es algo que llegue con cada aniversario...

No aparecen cosas con los años, en realidad lo más sustantivo es que se van retirando algunas de ellas y, es en su ausencia o disminución, en que se manifiestan las otras…

¿Esta visión, no adquisitiva, qué aporta? Por supuesto que, nada…

Aunque como regla general, si se trata de un proceso de “perder y soltar” quizás poner la cabeza de ese modo ayude a ir dejando, no solo alguna etapa vital, algunas hormonas, sino otras cuestiones… Y cada aniversario puede ser un estímulo para reformular el futuro querido.

Campo II

miércoles, 14 de febrero de 2018

En este apartado, insistimos con el tema, pues uno, como tantos otros, está buscando respuestas y estas hay veces llegan de maneras extrañas, otras, simplemente se manifiestan razonando más allá del umbral...

¿Cómo funciona o se crea el campo o atmósfera en la que uno está? Hay situaciones cambiantes en el cotidiano, sin embargo hay un “algo” que se mantiene como una suerte de “sombra” y a lo largo de años ahí está con pequeñas o grandes modificaciones. Será que las búsquedas constituyen ese campo o el estado de ánimo, las motivaciones pasadas y las aspiraciones futuras ¿qué lo hará?

Como sea, es algo que está, algo hay que hacer para diluirla como a una vieja piel, si este fuera un interés. Intuitivamente se puede imaginar algún tipo de trabajo, con paciencia, permanencia y espera... ¿Por qué esperar? ¿Qué más podría hacer yo? Sin espera, improviso...Si algo está lleno ¿cómo le agrego?

II

Aquello que se crea y experimente con la mayor necesidad y afecto concentrará la atención, aunque se puedan hacer ejercicios que alteren ese “mandato” tarde o temprano las cosas volverán a su cause. Retomaran su “orden” u “organización”. Cómo generar otro “orden”, cómo desmantelar un determinado campo para generar uno de mejor grado... Los experimentos muestran que no se logrará continuidad con un orden que provenga de afuera, es al contrario, debe venir de adentro!

Parafraseando a Platon, si uno busca claridad, ésta no se logrará sumando ventanas afuera, hay que abrir caminos internos que liberen la luz...

En cualquier caso, de alguna manera se fijan primarios, secundarios, precarios, etc. aunque se formule de otra manera, es un hecho que esto, se hace. Hay que dar respuestas y atender diferentes aspectos, pues vivimos en un mundo material, con urgencias diarias, también tenemos un mundo psíquico, mental, interno, sensible y por qué no, un tercer espacio al que podemos llamar espiritual...

Pero que será lo que le da orden a estos “mundos”, a partir de cuál se organizaran y con qué orden... ¿Será esto lo que establece al mencionado “campo”?

III

Quizás el ejemplo del sistema solar, sea útil para graficar y reflexionar sobre estos asuntos.

Tenemos el planeta Tierra como lo material, allí nacemos y en él vivimos de su aire, su alimento, su agua y en relación con otros.

Por otra parte, están las leyes del espacio, la gravedad, las órbitas, ondas, influencias, un cierto orden que no se percibe, aunque actúe y que da una cierta organización al mundo, ciclos, ritmos, armonía y equilibrio al mundo material, esto podría ser asimilable al mundo psíquico y por ultimo el sol como el elemento espiritual.

Uno vive la vida conectado con el cuerpo y sus sentidos con las otras personas y en general con la materia, lo psíquico es más sutil y no es fácil de individualizar ni operar en el.

El lejano sol, no tiene ninguna prioridad, lo importante es lo que pasa en el mundo, aunque sabemos que, si el sol se apagara, todo lo otro se extinguiría...

El desafío es encontrar un camino donde no exista oposición entre los tres elementos. Una manera es que la dirección sea dada por la luz del sol, por su guía. Esa dirección es la que puede iluminar y dar sentido a los otros, es el ordenador de los mundos...

Nuestra realidad está compuesta de partes de diferente materialidad, está lo denso, muy apegado a la tierra, lo más sutil y lo luminoso; lo perecedero y lo imperecedero. Esta “mezcla” se integra a partir de algo, de algún trabajo, también puede mantenerse diferenciada y nunca producirse la “emulsión”; puede suceder también que luego de algún evento se produzca, pero, detenido el “movimiento”, volver a separarse y quedar como un recuerdo...

Quizás por eso, la diferentes culturas, tenían sus ritmos y sus lugares para realizar ciertas celebraciones y, de alguna manera, volver a tonificar el “orden” de los mundos. Esos ámbitos facilitan a los conjuntos a producir esos movimientos intencionales, pues sabemos que es más simple “ponerse en situación” que, elevarse, tirando de los propios pelos.

La vida, mirando sólo el planeta, lo más “cercano”, es errática, azarosa, dramática, no hay salidas seguras dentro de sus limites, siempre están las violencias, los excesos, la repetición, el sin-sentido.

La salida está, según nos enseñan, en el lejano sentido que con su luz, ilumina y alinea a la vida en una dirección que integra en sí, lo terrenal, lo sutil y lo eterno.

Medio siglo después de: “la imaginación al poder”

martes, 13 de febrero de 2018

(Conservadores emergentes, liberales conversos, socialistas arrepentidos, revolucionarios sin rumbo, devotos del dinero y un prolongado etcétera)

No todos tenemos la misma “imagen del mundo” o el mundo no significa lo mismo para todos. Si bien hay algunas coincidencias culturales o generacionales, en el plano individual hay diferencias que pueden ser abismales.

Esta “imagen”, ademas es sentida, o sea, conlleva una determinada sensibilidad y por supuesto genera direcciones, elecciones, en definitiva: conductas.

Las diversidades que existen en esa imagen del mundo, es una de las razones por la cual, a veces, se experimenta extrañeza o incomprensión respecto a la vida de otros.

Por el contrario, tratando de componer, a partir de sus acciones, la posible imagen del mundo que tiene alguien, se puede llegar a interpretaciones que aclaren y acerquen a respuestas.

Pero nunca se puede dar por sentado que “todos” comparten la “imagen” que yo tengo.

No será la misma, para uno que está atemorizado por una hostilidad creciente en el mundo, que para otro que ve nuevas posibilidades. No coincidirá aquel que siente que ya no se cumplirán sus expectativas, con el otro que sí cree que sucederá. No tendrá la misma conducta el jugado, que experimenta que el mundo lo abandonó, con la de aquel que confía en el sistema. Tampoco es igual la del anciano y la del joven, etc.

Parece que, cuando la imagen del mundo, en términos generales, cumple con su ciclo histórico, se multiplican y profundizan las diferencias y las contradicciones. Así el momento actual, puede asemejarse a un bólido deschavetado que en su camino de descenso, va arrasando lo que toca y que va perdiendo las piezas que lo componen, mientras que aun no se ve el final de la caída o la salida que frene su impulso.

Mientras esto sucede, algunos no pierden tiempo y humildemente, en su “banco de pruebas”, al abrigo de un nuevo Mito, buscan acercarse a una experiencia que ilumine una nueva imagen del mundo...

Mirando entre líneas

domingo, 28 de enero de 2018

De algún modo la época propone cuáles son las condiciones externas, mínimas, para las personas; también la región geográfica o contexto dan su escala. En términos generales, hay aspectos que se los considera esenciales para una mínima calidad de vida. Aunque todo esto va cambiando, por ejemplo, hoy hay necesidades que hace unos cuantos años no existían. También influyen las expectativas sobre el modo que se quiere vivir, etc.

Si las condiciones mínimas, están rodeadas de opulencia, pueden no ser suficientes para el que vive en esa elementalidad, el contraste lo inquieta y paradójicamente es a este “grupo”, en general, al que se le pide un esfuerzo…

Además de los más evidentes aspectos que dan los requisitos de alimentación, salud, educación, esas condiciones externas son muy importantes para poder pensar, sentir y hacer bien. A nadie escapa, la dificultad que representa el agotamiento físico, algo de hambre, dolor o la ausencia de un buen baño, etc. Lo dificultoso o incluso imposible que resulta, en algunas de esas situaciones, que surjan temas que, vayan más allá, de la distensión inmediata de la coyuntura. Imaginemos lo difícil que será, cuando estas cuestiones no son pasajeras y son permanentes…

Cada cual tiene la medida, la escala, de esas condiciones externas. Cuando esas medidas externas se alcanzan, incluso se superan y aun así no se piensa, ni siente, ni se hace bien, estamos ante otro tema. Algo intangible, que abunda y que valdría la pena desentrañar…

Frases de Pio Nono

martes, 16 de enero de 2018


“El asunto no es, no tener conflictos, sino la dirección con que se sale de ellos.”

¡Un mundo feliz? (la contradicción de los signos es intencional)

Romina, finalmente accedió a la tecnología “oficial”, compró una computadora que venía con sistema operativo original. Luego de años de programas piratas, ahora sí entraría al sistema de manera legal. Basta de notificaciones, alertas y demás rarezas que toda su vida informática había sorteado, a veces, trabajosamente.