A los amigos Húngaros

miércoles, 4 de marzo de 2015

Hago este relato, aun afectado por la altura, por la supresión sensorial que se produce en el aislamiento montañoso, quizás ausente de características razonables, pero, quien puede negar que alguna vez no se ha puesto en un canal mental, donde las cosas se relacionan de un modo diferente al habitual y cobran significados extraordinarios más allá de nuestra vida cotidiana.

Tampoco creo que esta posibilidad, en alguien adulto y razonable, no pueda convivir y tener su lugar, así como en la infancia vivíamos relatos y visiones del mundo cautivadoras y de una indudable realidad.

En todo caso para alguien que no pueda seguir esta frecuencia mental, que intente ponerse en esa mirada donde todo es posible.

Sucedieron muchas cosas importantes y muchos intercambios con amigos, de gran significado. Sin embargo en este relato, sólo me referiré a uno de esos eventos.

El viaje al Parque Punta de Vacas, significa para mí un distanciamiento progresivo de la situación en la que está mi propia vida, una suerte de campana donde se va entrando y desde donde el contacto con la interioridad se facilita de una manera notable.

Luego de un pedido interno para encontrar algo extraordinario, hecho con corazón, emprendo una larga caminata, pasado un tiempo, y descrito desde aquí, sentía algo así como si dejara de "hablar" todo lo que habitualmente "habla" en mí, estaba en un silencio, en otro tipo de centro... De repente como en un dialogo imposible, sentí un "llamado" y vi un fragmento de meteorito…Más tarde lo interpreté como una insinuación a una de las preguntas que buscaban su respuesta en el retiro a la montaña.

Al regresar al Centro de Estudios, algunos de los amigos presentes me pidieron que al día siguiente, los lleve al lugar para buscar más. Lo hicimos y se encontraron dos más! Finalmente al otro día, y ya en viaje de regreso, algunos compañeros de Hungría volvieron a ir y encontraron siete fragmentos más!!!

Con alegría puedo comenzar a referirme a esa zona como "campo de meteoritos" o algo así...Aun sin buscar por mi parte la certificación de la ciencia oficial, no me quedan dudas de la conexión de nuestro Parque con los infinitos mundos!!!

Ese gran Mensaje que llegó desde lo alto y que se materializó en la inmensidad de los Andes, en uno de los cielos más diáfanos del planeta, desde donde se está irradiando a través de miles de partículas que son las Salas de los distintos Parques, las Salitas del Mensaje de Silo, infinidad de actividades Humanistas y cada siloista que, como pequeños átomos, pueblan nuestro planeta y van dando testimonio de esta bondadosa noticia...

Ojalá todos tengan la posibilidad, al menos una vez en su vida, de llegar hasta allí y atravesar el Portal.

Un gran abrazo para ustedes y mi alegría por haber conocido tan buenos amigos,  como dijo el Maestro Silo, el lenguaje no impidió que nos conectáramos de corazón a corazón.