Otro regalo: una demostración

martes, 4 de marzo de 2014

Si bien J. Valinsky (1) por alguna razón no lo reveló, por mi parte aquí lo hago: el amigo que hizo el relato aquella noche de 1978, fue Silo. Afirmo, bajo mi responsabilidad, que fue Silo quien expuso en esa oportunidad, lo que luego, tres años después, en el 81, Salvatore Puledda(2) de manera exquisita organizara en la Socio-ficción titulada “El Informe Tókarev” (3).

En una nota anterior, se mencionan las influencias que pueden tener ciertos actos, en relación a la situación de la persona que pone en marcha esas acciones, se decía, que alguien con “poder” tendrá un alcance mayor a otro que no está en esa condición. Por otro lado se afirmaba: “parece” que las personas sin preponderancia tienen un alcance limitado de sus intenciones. Aquí en este escrito, se pone lo que considero ejemplos demostrativos de la historia reciente y también justifico el por qué de la duda que se plantea con el “parece”, respecto de aquellas personas sin “poder” para hacer grandes intentos.

Quiero poner lo que llamo “demostración” de manera explícita intentando aclarar a lo que me refiero. Por un lado que un individuo en una situación de poder, puede desatar acciones muy beneficiosas para todos y por otro que individuos sin poder pero con tecnología psicológica adecuada, buenas intenciones, acciones pulcras, sin afán de reconocimiento, pueden influir positivamente en los procesos humanos.

Como los buenos deseos hacia los demás, que “viajan” por el tiempo y el espacio y de los que no se espera otra cosa más a que lleguen, digo, sin otra expectativa, en aquella ocasión del año 1978, se lanzó el memorándum o "informe de anticipación" hacia las embajadas de la U.R.S.S. Se puso en marcha un intento que tenia la imagen de lanzar misiles mentales que intentarían desactivar a los nucleares…

Siete años más tarde, algo paso y un individuo junto a otros que lo acompañaban dieron inicio al desarme unilateral del arsenal nuclear de una de las potencias mundiales. Tuvo algo que ver lo iniciado aquella noche del 78 o fue casualidad. Es algo que queda en el campo de las creencias y cada cual tendrá la suya, por mi parte estoy seguro que sí tuvo que ver, fue una influencia clara en la correcta dirección…

Uno se preguntará: bastan las buenas intenciones para influir positivamente?

Por supuesto que los buenos deseos son un aporte al mundo, pero tal vez como sucede con las imágenes claras y la acción precisa, suceda otro tanto con los buenos deseos que no tienen claridad o precisión y no se manifiestan en acciones en el mundo.

Sin embargo en esa ocasión del año 78, en un encuentro informal, Silo expuso con una gran precisión un análisis de la realidad, no respondiendo a intereses o tendencias, simplemente describiendo lo que “es”, poniendo en marcha toda su teoría psicológica y visión de la conciencia humana, hablando de la situación mundial y las tensiones que estaban peligrosamente intensificándose. De esa noche surgieron las imágenes y acciones que inspiraron más tarde a Puledda a escribir su Informe.

Texto que ya en el año 1979 circulaba, dos años antes que finalmente se publique. Seis antes de que el mundo quedara sorprendido con la Perestroika.

Algo pasó entonces y fue desactivado el conflicto, que montado sobre el arsenal nuclear de las dos potencias amenazaba con un desastre sin precedentes, ya que, al decir de los organismos neutrales de aquella época, se podía destruir al planeta Tierra totalmente más de una vez!

Ese cambio mundial, ese pequeño desvío de la dirección destructiva que llevaba el proceso histórico, produjo nuevos horizontes y nuevas situaciones. Claramente nos salvamos, gracias al desvío en unos pocos grados de la tendencia que existía hacia un desastre difícil de imaginar.

Se podrá afirmar que eso trajo otros problemas y otras sangrías y que “el virus de la destrucción” busco nuevos huéspedes para continuar con sus pretensiones, esto no se puede negar, pero todo eso tiene que ser cotejado con la posibilidad cierta de lo que en realidad se evitó y no pasarla por alto o reducirla a una postal junto a un muro o algo similar.

También creo necesario aclarar que el contexto del año 78 en algún lugar de Suramérica era muy diferente al presente, en el mundo existía “la guerra fría”, “la cortina de hierro”, no había internet y escasos teléfonos, dictaduras militares, etc. etc. La información de lo que sucedía no estaba disponible como sucede hoy, que con unas simples operaciones la podemos visualizar. Creo que es necesario tener en cuenta esto para captar más cabalmente lo que se dijo y lo que se inicio en aquella oportunidad a partir de Silo.

Estas consideraciones me llevan a descubrir, la potencialidad que hay en los individuos y que ésta se multiplica en los conjuntos que se sintonizan hacia los buenos deseos y su manifestación.

Buenas intenciones, que pasan la prueba de la reflexión, porque pasa a veces que aunque no dudo de mis buenas intenciones, al reflexionar sobre ellas, advierto que, agazapado hay algo que espera alguna devolución del destinatario a quien se las lanzo. Cosa que no está mal necesariamente, pero esas intenciones no tendrán la misma fuerza cuando terminan sólo en mí, no tendrá la misma potencia como cuando van hacia los demás…

Uno de los indicadores que tomo dentro de lo que sostengo, digamos por fe, es lo siguiente: que curioso resulta observar que en algunas personas se da en algún momento de su vida, una manifestación en sus decisiones que no necesariamente es coherente con su pasado y que luego no se mantiene en el futuro. Como si intervinieran en algún momento influencias que no son de su identidad más habitual digamos y luego se regresa a conductas un tanto previsibles, por lo que se conoce de su historia.

Es como si en algún momento, quizás por una fuerte necesidad del que pide, algo escuchara esa demanda y por la apertura con la que uno se dispone, llegan altas influencias. Luego de lo cual pasan distintas cosas, por ejemplo que se cree que fue uno el que lo hizo y se vuelve a cerrar a esas posibilidades, o bien no reconoce ese nuevo norte para dar dirección a su vida y simplemente queda como una anécdota peculiar. Produciéndose de ese modo una especie de torpe elección entre construir un destino o vivir temiendo el accidente…

Si bien el proceso humano va siendo beneficiado por esa “transparencia” que en determinados momentos los seres humanos tenemos respecto de experiencias de otro plano. Algunos notablemente hacen historia en este sentido y muchos otros, aun sin quedar en la historia relatada, sin duda que también hacen su contribución.

En la mente de muchos que tenemos a Silo como Maestro y que somos mensajeros de su Mensaje, está la certeza que se puede direccionar la vida y contribuir con la historia, más allá de las propias anécdotas, ir hacia las mejores experiencias humanas y que además tal cosa puede comenzar a ser la elección de un destino que no detenga el accidente…


(1)J. Valinsky. Autor del prologo de “El Informe Tókarev”.

(2)Salvatore Puledda. Científico Italiano, autor entre otras obras de “El Informe Tókarev”.

(3)”El Informe Tókarev”. Novela de Puledda que fue publicada por primera vez en 1981.