La dictadura de los ceos

viernes, 21 de julio de 2017

Muchos conocemos las “dictaduras”, más allá de los crímenes que ellas han impulsado, tienen algunos aspectos que mencionar. Cuando se trata de militares, que asumen violentamente el poder, su mentalidad marcial les lleva a impulsar un formato análogo. Buscan que la sociedad se “ordene” cual jauría de adolescentes, que deben aprender la disciplina militar, para parecerse a un soldado. Así se suspenden aspectos de la democracia, como son el congreso, las elecciones, etc.


Es decir su mentalidad militar les propone, el qué y el cómo, manejar una nación. Allí también aparecen otros que van haciendo negociados y múltiples bajezas, pero hay que aclarar que estos últimos son un staff permanente, en todas las formas de gobierno que hemos conocido.

Cuando a un gobierno lo conducen gerentes de empresas, necesariamente esa “mentalidad” los lleva a concebir a la sociedad como un empresa y a valorarla desde ahí, pues es lo que conocen. Entonces los trabajadores, por ejemplo, son los que les disputan las ganancias; las oposiciones son la competencia; los inversores y el crédito son los “socios”; los ciudadanos son los clientes, etc.

Claramente se instalan gracias al marketing y en él se saben mover. Nadie puede negar el prestigio que alcanzó, gracias a la publicidad, cierta marca de papas fritas y sin embargo se vio como tratan a sus empleados. Con este ejemplo se quiere graficar que, una cosa es lo que se publicita y otra muy diferente, es como se trata al trabajador o, en general, cuál es la “realidad real” fuera de la publicidad.
Esto se observa hoy en las dificultades que tienen en el manejo de las cuestiones políticas, avanzan y retroceden, aunque sigan avanzando, pero, carentes de lo que se conoce como "cintura"...
Su estabilidad se basa, hasta aquí, en distintos manejos empresariales: espionaje industrial, coimas, agencias amigas que dan “buenas” noticias, operativos “rumor” con trolls (ejemplo: 100 preguntan si tienen mi producto en este Kiosco, luego el Kiosquero me llama urgido para que se lo venda), secretos y mucho marketing.

Para terminar, espero sepan comprender este reduccionismo, volviendo al ejemplo de las papas fritas, así estamos hoy:
Algunos como si por momentos fuéramos espectadores deseosos de consumirlas, otros felices consumidores de las papas, muchos como si fuéramos empleados de la planta que las produce y otros como los vecinos que no quieren ya más líos.

Cuando se mira hacia adelante, no se busca restaurar el pasado, pero tampoco se acepta silenciosamente el presente!