Panorama1 sobre la salud

domingo, 5 de febrero de 2017

La muerte y el sufrimiento que ella concita, siempre ha impulsado a los humanos, a superarla, postergarla, curarla, rebelándose a su designio de muchas maneras. Ésta afirmación de la vida tiene en el “buen conocimiento” un punto de apoyo.

Como buscando un remanso en los torrentosos momentos actuales, comencé a buscar cierta información especifica, referida a la salud y a la expectativa de vida de las poblaciones. Esta información me llevo a confirmar ciertos pensamientos que hasta el momento formaban parte de una creencia o una suerte de "estado de animo" sin fundamento y, a partir de los nuevos datos, se comenzó a transformar en una posición más fundamentada.

Aclaro que teorizo y que estas ideas pueden ser diferentes para alguien que está en una determinada situación. Por ejemplo, si me quemo la mano accidentalmente y alguien, que está cerca, me dice que la ponga en agua con lejía o cloro, impulsado por el dolor, lo haré y no tendré tiempo para cuestionamientos conceptuales. Pero, también es cierto que hay personas que no dejan sus concepciones aun en situaciones límites.

Debo reconocer que la visión, de quien escribe, está determinada por su ubicación geográfica, más otros aspectos y es desde allí que se contempla y configura esta imagen “panorámica”.

Bueno aclarado el trayecto y emplazamiento por el que rodarán estas disquisiciones continúo.

Hoy estamos muy estimulados por todo tipos de medicinas o tratamientos para la salud. Los hay de origen asiático, occidentales antiguos (americanos, pre-colombinos, europeos), naturales basados en distintos reinos (vegetal, mineral, animal), también los medicamentos farmacéuticos “oficiales”2.

No puedo hacer una valoración especifica de todo esto, hay infinidad de testimonios de distinto tipo y al parecer todos pueden ser muy buenos. No tiene ningún sentido, al menos para mí, objetar las propiedades curativas de los distintos procedimientos que hoy se conocen. Tampoco estoy en condiciones de hacerlo seriamente.
Pero sí tiene sentido, tratar de comprender el contexto histórico en que se da. Por lo tanto me referiré a esto último, buscando como se dijo al comienzo, un momento, aunque más no sea, de “tierra firme” para mirar hacia el acontecer.

La situación actual de occidente, dejó detrás muchas cosas, para no ir muy lejos en el tiempo, vayamos al siglo XIV, a pesar de la inquisición, allí se utilizaban preparados de metales para combatir ciertas dolencias, las brujas hacían pociones con distintos fines curativos, así como los alquimistas3. Luego, a partir del 1600, llegando al periodo conocido como “racionalismo” comenzó otro momento y muchos de estos procedimientos y sustancias pasaron a re-formularse en el nuevo contexto científico. La visión de estos nuevos tiempos, sumado a la visión heredada de la iglesia, llevo a ver como “brujería” o superchería a muchos de estos antecedentes y se recordaron sólo algunos ejemplos para ilustrar el estado “primitivo” anterior, pero también se ocultó, que fue el peldaño que utilizó el nuevo tiempo para seguir avanzando. Luego la revolución industrial y la creciente fe en la razón alumbraron el siglo XIX y ya en las puertas del siglo XX, esa creencia en que la razón y su ciencia y técnica resolvería toda expectativa comenzó a perder fuerza y esa debilidad permitió el ingreso de monstruosidades y también el avance del dinero, quien comenzó a succionar hacia sí las ilusiones.

La desilusión con la razón y sus protegidas abrió las puertas de nuevas búsquedas y la mundialización trajo, no sólo objetos sino lejanas culturas y el acceso a mucha mucha información.

La medicina de occidente, así como cada cosa, quedo sospechada de andar tras el dinero, la vieja fe que la sostuvo se puso en duda y allí comenzaron a verse otras alternativas...
Las alternativas, que sin eludir necesariamente el dinero como máximo valor, llegaban de distintos lugares, muchos de ellos territorios que, sin racionalismo, ni revolución industrial que degradara lo anterior, aun manejaban lo que manejaron los druidas, alquimistas y brujas de occidente.

Muy rápidamente, durante el último siglo, algunas de estas regiones en pocos años comenzaron a incorporar la técnica y la ciencia de occidente y hoy son productores de muchos bienes que, pocos años atrás, no podían ni imaginar pues vivían en otros momentos históricos4.

El promedio o expectativa de vida mayor no está necesariamente en lugares que utilizan la medicina natural, está justamente en países occidentales o asiáticos con un alto desarrollo. Es más en algunos países de oriente aumentó el promedio de vida en los últimos 20 o 30 años cuando comenzaron a “occidentalizarse” desde el punto de vista técnico e industrial. Esto se verifica pues esa suba es despareja dentro de sus territorios y es, en las grandes ciudades (tecnificadas) donde ese promedio ha crecido más.

Es alarmante que en algunos lugares de África todavía no llegan a los 40 años como expectativa de vida, lugares que paradógicamente están sin “contaminar” por toda la modernidad y utilizan las medicinas ancestrales.

El resto de países con variadas diferencias tienen, por el momento, en los 80 años de vida el límite temporal. Las mujeres viven más que los hombres. Siempre como promedio y sin incluir en él a las muertes por guerras o violencias ni por desastres naturales.
En general estos aumentos o diferencias de expectativa de vida de cada país tienen en lo que se conoce como “salud pública”5 al factor más influyente. Por supuesto que hay diferencias también en los aspectos económicos, entre países y en ellos entre sus propias regiones.

Todo ésto, no se trata de un “canto” a occidente, hay muchas cosas criticables que han venido junto al avance científico-técnico, pero esto no puede oscurecer a todo el panorama. De igual modo que no se puede dejar de apreciar el aporte complementario que suman otras regiones y culturas del planeta. Tampoco el poder mental que puede desatar una fuerte fe en algún procedimiento: chamánico, religioso o incluso racional, temas que no están incluidos en las estadísticas.
Sólo estoy intentando poner de relieve cómo se han venido dando las cosas, al menos desde la perspectiva utilizada.

Entonces la expectativa de vida del ser humano, de acuerdo a las estadísticas, aumentó en los lugares que mayor atención le brindaron a los avances de la ciencia y que fueron llevados a la salud pública con mayor presteza6. No sabemos bien por qué sucede esto, si son razones políticas, sociales, económicas, poblacionales, alimentarias. Hay países con formas políticas opuestas (una idealizada y otra demonizada) que comparten la misma edad como expectativa de vida.

También se perciben importantes límites, en los países desarrollados, en conciliar lo económico, lo ético con la ciencia y la salud pública. Fronteras que impiden también hacerse nuevas preguntas. Ciertamente todavía todos morimos y no está muy claro, parece, para qué seguir viviendo o no morir? Que no es igual a “durar”. Quizás cuando haya una respuesta profunda a estas preguntas surgirán nuevas posibilidades para todos. Pero, por ahora, la situación claramente no es para festejar, aunque, poco a poco se están fisurando esos límites y el futuro parece promisorio.

Para terminar, hay miradas sobre el cuerpo y la mente y su “curación”, que son nacientes y que no concitan todavía demasiada fe o profundas evidencias, como tampoco proyectos de investigación de largo aliento que, siguiendo esta nueva concepción, vayan construyendo experiencia. Me refiero al descubrimiento del “espacio de representación” y al poder de la imagen, su ubicación, transformación y desplazamiento en ese “espacio”. La traducción y deformación de impulsos. También las posibilidades de manejo y dirección de la energía psicofísica. El descubrimiento de la “vida humana”. Enfoques que son concomitantes con la biología y también con la disposición de los individuos que transitan por sus particulares situaciones vitales.

Entonces, estos aspectos conforman una estructura y no se oponen al avance de la ciencia, ni tampoco a las emociones de los individuos. Se trata de una mirada integral sobre la curación. Es una nueva visión del ser humano que lo descubre como el ser histórico y social agente de transformación, incluso de su propia naturaleza y no paciente de tantos fenómenos.
De acuerdo a la interpretación de quien escribe: es un emplazamiento éste, que es síntesis de lo más avanzado del conocimiento y la experiencia humana.

Por consiguiente el panorama conceptual es claro: ...“la ciencia y la justicia son necesarias para vencer el dolor en el género humano. La superación de los deseos primitivos es imprescindible para vencer el sufrimiento mental”.7  (Silo).

Notas:
1 Panorama: imagen que intenta cubrir todo un paisaje y que deja fuera los detalles.
2 Se estima que un 30% de los medicamentos oficiales se basan en antiguas formulaciones. Algunas producidas sintéticamente o utilizando ingeniería genética, por ejemplo se produce un anticoagulante que se usó desde siglo XVIII, tanto en Europa como en China, a partir de las glándulas salivales de las sanguijuelas.
3 En 1275, el médico y alquimista mallorquín Ramon Llull obtuvo un líquido volátil e inflamable mientras experimentaba con ciertas sustancias químicas, y lo llamó vitriolo dulce. En el siglo XVI, un médico y alquimista de origen suizo conocido como Paracelso hizo que unos pollos inhalaran vitriolo dulce, y observó que no sólo se dormían, sino que también perdían sensibilidad al dolor. Ni él ni Llull experimentaron con seres humanos. En 1730, el químico londinense de origen alemán August Sigmund Frobenius le dio a este líquido su nombre actual de éter, que en griego significa «cielo». Sin embargo, habrían de transcurrir 112 años más antes de que los poderes anestésicos del éter se apreciaran a plenitud.
4 La industrialización en China fue retrasada hasta los años setenta. Mao se hizo con el poder en 1949 después de largos años de guerra civil y ocupación extranjera. La economía del país era completamente agraria. Los primeros intentos de industrialización fueron verdaderamente catastróficos aunque finalmente China encontró un camino. Los japoneses comenzaron a emular Europa y Norteamérica durante el periodo Meiji 1868-1912. Este hecho fue un cambio muy brusco que rompió con el sistema feudal y transformó el país por completo.
5 La salud pública es la disciplina encargada de la protección, acomodación y sustentación filosófica y mejora de la salud de la población humana. Tiene como objetivo mejorar la salud, así como el control y la erradicación de las enfermedades. Es una ciencia de carácter multidisciplinario, ya que utiliza los conocimientos de otras ramas como las ciencias biológicas, conductuales, sanitarias y sociales. Es uno de los pilares en la formación de todo profesional de la salud.
6 A mediados del siglo XIX, la famosa enfermera Florence Nightingale ("la dama de la lampara"), demostró que la falta de higiene en los hospitales, durante la guerra de Crimea, se cobraba más victimas que los campos de batalla. Sólo incorporando la higiene se comenzaron a salvar más vidas. En ese momento, aunque el mundo “microscópico” ya se comenzaba a observar, el antibiótico todavía no existía.
7 Habla Silo, Recopilación de opiniones, comentarios y conferencias 1969-1995. “La curación del sufrimiento”. Silo. Pag. 11, Editorial Leviatan, 2014, Buenos Aires, Argentina.