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“El portal”

domingo, 10 de marzo de 2024

Este texto pretende compartir el proceso que surgió como respuesta a una frase que me causó inquietud y que no pude ignorar. Sentí que la afirmación que se hacía cuestionaba algo fundamental y, lejos de enojarme, me motivó a profundizar. Como sabemos, las preguntas y la búsqueda de respuestas a los temas fundamentales, ocupa un lugar de importancia en nuestra Doctrina.
Después de asistir a una entrevista de un paleontólogo divulgador de la ciencia, quien mencionó algunos autores y modelos científicos que lo inspiraron, incluyendo a Jacques-Lucien Monod, biólogo y bioquímico francés galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1965, por sus descubrimientos sobre el control genético de la síntesis de enzimas y virus. En particular, se refirió a un libro de Monod titulado "El azar y la necesidad" (1970) y citó una frase que, según él, era la conclusión fundamental del ensayo: "El antiguo pacto está hecho pedazos (animismo/religiones); el ser humano sabe por fin que está solo en la inmensidad insensible del universo, de la cual surgió solo por casualidad. Su destino no está definido en ninguna parte, ni es su deber. El reino está arriba y la oscuridad abajo; él debe elegir" (objetividad).

Esta conclusión me impactó y rondó en mi cabeza durante semanas. Era una afirmación difícil de refutar desde la objetividad, pero para mí, incompleta. No era fácil rebatirla desde el punto de vista narrativo, pero sí desde el aspecto emotivo. Esta experiencia continuó resonando en mí hasta que, después de algunos días, surgió lo que considero una respuesta a ese "sí y no" que experimenté.

Además, me permitió darme cuenta de cómo las creencias influyen en los momentos históricos y no se limitan a un laboratorio. Aunque esta visión científica no puede considerarse "la causa", es plausible suponer que es congruente y concomitante con muchas de las creencias y acciones vistas en el mundo, al menos, en los últimos 120 años.
Los “argumentos” no siempre coinciden con los “temas” pueden permanecer solo como ideas sin encaje, pero cuando coinciden con lo que se siente -aun difusamente- surgen las posturas y las acciones que, sin una explicación fundamentada, llegan a “la plaza pública” y se proyectan a la vida.

Lo que consideré una respuesta:

Vivimos en un universo y una galaxia inconmensurables que nos muestran indiferencia hacia nuestras necesidades, urgencias y aspiraciones. Las mejoras en la vida de las personas han surgido de almas humanas que han llevado el intento de mejora al mundo, con sensibilidad y compasión hacia los millones de desconocidos, presentes y futuros. ¡Por eso el humanismo!

Dependemos de nosotros mismos (los humanos) y no parece atinado esperar por cosas que están "fuera". ¿Qué tipo de dios se puede sostener en el estado actual de las cosas? ¿Cuál de todos tiene la razón el de Palestina o el de Israel? ¿El de la inquisición o el que hoy atiende en el artilugio territorial de Europa? ¿El impacto de un terremoto es un castigo, cómo es que existe tal indefensión?

Si hay un plan, una intención en el Cosmos, si la Vida tiene una dirección, o si existe alguna forma o inteligencia asimilable a dios o a dioses, se expresa a través del ser humano y sus acciones. Humanizando la naturaleza, humanizando el mundo, humanizándonos.

Quizás, esperar algo de los dioses sea frustrante, ya que podrían haber hecho su parte en los comienzos más remotos y para ellos solo ha pasado un segundo. Su indiferencia o lejanía puede ser simplemente una forma muy diferente de manejar el tiempo, el nuestro con el de ellos, una cuestión de escalas, como nos testimonia el universo y su tamaño.

Tal vez están esperando que el ser humano realice todo aquello que se espera de ellos.

¿Entonces que opciones hay?

En este contexto, el siloismo, constituye un dinámico portal histórico que permite dejar un mundo atrás y al atravesarlo, entrar en uno nuevo.

La Doctrina, abre el futuro, integra el cuerpo (biología) como prótesis de la intencionalidad.

Da un nuevo marco donde hay amor al cuerpo, a la naturaleza, a la humanidad y al espíritu.

Lejos de priorizar los argumentos dogmáticamente, propone la meditación y la experiencia como camino para que cada cual vaya obteniendo las respuestas.

Finalmente define una dirección, señala un espacio y una posibilidad que fue definida como: “lo profundo”. Así, quizás la opción más interesante que queda y con un “alegre sentido”, sea seguir en el intento y la profundización de experimentar instantes de ese tiempo o acercarnos a los bordes de ese espacio…

La foto del Portal es de "Parques de Estudio y Reflexión Carcarañá", Lucio V. López, Provincia de Santa Fe, Argentina.

2 comentarios:

  1. Que buena reflexión! Me
    Gusta mucho experiencia de ser parte del "siloismo", que definis muy bien: "constituye un dinámico portal histórico que permite dejar un mundo atrás y al atravesarlo, entrar en uno nuevo". Vale la.pena!!! Gracias

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