No creo que lo más grave de los últimos acontecimientos sean el pobre homenaje a Maradona, ni las características de los dirigentes, ni las parcialidades políticas, ni los mensajes antiguos de los jugadores...
Pero sí se ve una cierta tendencia que estos tuits alimentaron y que, con el correr del tiempo, tuvieron crueles manifestaciones: agresiones a individuos solos y otros hechos (incluyendo por supuesto, el asesinato de Gesell). Se trata de una “atmósfera” discriminatoria y de superioridad (?).
Una “superioridad” que para sostenerse se tiene que aplicar a empleadas de casas particulares, a personas de países vecinos, a gente de otra religión, etc. Si es efectiva esta “superioridad” rara manera de expresarla... Se parece más al temor, ese que genera violencia... Atacar a la empleada en su territorio, en su casa es deplorable... ¿Por qué no van a donde vive ella a hacerse los vivos?
Esta atmósfera, nada contribuye con el deporte, ni con la formación, ni siquiera es mayoritaria. Pero, si hay otras maneras de sentir en torno a nuestro rugby, se tienen que comenzar a expresar con más fortaleza...
Volviendo a la coyuntura creo que en lugar de sancionarlos debieran pedirles que realicen acciones que nos muestren que han cambiado. No es suficiente el pedido de perdón, no alcanza a equilibrar las cosas...
Por ejemplo, se les puede sugerir que den clínicas, charlas, entrenamientos de rugby a equipos de Israel (si los hubiera) o de alguna organización hebrea de nuestro país. Lo mismo con clubes de Paraguay o Bolivia (si los hubiera), asistir a equipos de cárceles y de barrios humildes, etc. En definitiva mostrar en hechos su cambio y también afectar positivamente a quienes fueron “blanco” de sus dichos... Así quedará claro para el mundo y permitirá que, ellos mismos, en lugar de “fusibles” sean agentes de un positivo cambio...
Por mi parte no envidio a las otras selecciones ni a sus virtudes, pero espero lo mejor para la nuestra.
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