Reflexiones sobre el Estilo de vida

lunes, 22 de mayo de 2017

Luego de un gran trabajo, que al comienzo fue encarado con una cierta sensación de “seguridad” respecto a mis aptitudes para desarrollarlo, me encontré con que éstas no eran suficientes para permitirme el avance en el proceso en que me había embarcado.

Fue así entonces que comencé a poner atención a las sugerencias recibidas de acometer el trabajo teniendo en cuenta otros aspectos, que hasta ahí eran teóricos o bien los había utilizado pero sin claridad ni permanencia.

Me refiero a pedidos al Guía interno, atención a los mensajes de los sueños, a ocurrencias e inspiraciones repentinas, la ayuda y la cercanía con otros, el agradecimiento, etc. Atender a todo esto no consistía en frases de ocasión sino a una manera efectiva de abordar los trabajos de manera integral y teniendo en cuenta aspectos que, mi ser habitual, hasta ese entonces pocas veces había considerado. En este sentido era importante tener algún recurso que permitiera “memoria” de todos esos indicios y conclusiones.

La dificultad de la empresa me permitió, una vez concluida satisfactoriamente, comprender que de no haber sido por todos esos elementos que mi “yo” buscó y de los que recibió diferentes respuestas, me habría resultado muy improbable la finalización completa de lo que estaba propuesto.

No estoy negando las posibilidades de acción de “uno”, pero sí su limitación para emprender tareas “titánicas” o por lo menos complejas o de otra escala...

Hasta aquí todo parece indicar que ante un quehacer complejo el yo necesita de ayudas para poder realizarlo. Esta conclusión no parece discutible y es fácil, me parece, coincidir.

Sin embargo, lo que busco destacar es que pasado un tiempo, ese yo que no pudo por sus únicos medios completar esos trabajos, llegó a creer que el merito de todo aquello le correspondía solamente a él. Así pretendió proseguir con su vida con una mayor confianza en su habitualidad, sin dudas mejorada, pero solapando en la interpretación de los hechos pasados una realidad más objetiva, aquello de que no fue sólo él y que no hay tal merito particular.

Entonces, cuando se dice que “el estilo de vida” propio del trabajo de Ascesis, se comenzó a configurar durante la disciplina” qué se estará indicando?

Será que lo que tengo por delante es sencillo y el yo con sus propios recursos lo puede acometer?

La vida y la búsqueda del Sentido no es una tarea compleja?

Se tratará de advertir la complejidad y amplitud de la vida, para la cual “yo” es insuficiente y humildemente éste se va abriendo a otros espacios y lo hace con cierta prioridad?

Se tratará de una nueva ilusión creer que tengo todo controlado o encaminado?
Mi vida, mi tiempo, mi medio inmediato, lo que sucede en el mundo, etc.. No hay allí incógnitas que me están influyendo hoy mismo?

Cómo o dónde busco las respuestas?

Puedo decirme que todo ese período de nuestra historia, fue especial y que contaba con gran disponibilidad, pero sin embargo, la realidad es que no desatendí los aspectos de mi vida personal, la comida, el trabajo, los seres queridos y tantas otras actividades.

También podría mencionar que todo ese tiempo fue impulsado desde fuera de mí y que el conjunto era parte de la misma atmósfera y que ahora estoy intentando “tirarme para arriba” de mis propias orejas. Pero aunque esto haya sido así, toda esa época también me dejó experiencias, chispazos de un propósito trascendente y un mapa para explorar esa dirección y además de todo esto, no estoy sólo.

Entonces, creo captar de una manera nueva de qué se trata el estilo de vida y también su dificultad, dado que depende de una decisión relacionada a cómo quiero vivir. Es un emplazamiento de mayor amplitud para interpretar el mundo y en general a todo, aunque no necesario para “vivir” la vida. Utilizar toda esa amplitud, es una posibilidad por la que puedo optar.

Cuando estoy yo no está lo otro y cuando está lo otro, el yo se ha corrido. Este camino, en apariencia de un solo riel, es el tema en que debo aclararme y encontrar una manera de convivencia de ambos términos. Cosa que, en alguna medida, sí ocurrió durante los trabajos mencionados y también cada vez que algo extraordinario irrumpió en mi vida.