Cuentos muy cortos...

miércoles, 5 de junio de 2013

Algunos de estos cuentos son ficción y responden a curiosidades que resultaron agradables de recordar escribiéndolas para dotarlas de algún contexto.
Otros son pequeños relatos autobiográficos que sin una apariencia que lo justifique, describen situaciones que ponen en presencia de algunas experiencias internas. Cosa que por otra parte todos podemos reconocer en nuestra vida.
Vayan pues estos relatos para evocar esos pequeños momentos.

SE INTRODUJO UNA VEZ EN MI COMPUTADORA... 

Hace algún tiempo, en una lista de correo electrónico que compartíamos con muchos amigos, se introdujo alguien que no lo era y lo manifestó de muy mala manera.  Aunque la situación no fuera de gravedad, surgieron en mí mecánicamente, sentimientos compulsivos e indignación.

Me propuse darle alguna dirección a todo eso que me sucedía, “canalizarlo” diríamos…
Lo que escribí más abajo sirvió como un modo de dinamizar las imágenes que se agolpaban en mí y darles una salida nueva transfiriendo esas emociones hacia otras más "altas"…


Este cuento /carta esta dedicado a ese intruso.

Hola a todos, antes que nada, pido comprensión, pues lo que voy a contarles no tiene ninguna importancia. Más bien, me es inevitable comunicarlo, quizás por lo extraño de la anécdota que paso a relatar.
Hace un poco más de 24 horas llego a mi casilla de mail un mensaje extraño.

No estaba claro quien lo remitía, no se aclaraba nombre o algo parecido que sirva de referencia. En todo caso provenía de la lista. Alguno de ustedes ¿también lo recibió?
El mensaje en cuestión, utilizaba una palabra, que se refiere a la cría  de la cabra (choto), poniendo a esta como algo bajo, descalificador y lo raro es que lo asociaba, con otra palabra que es un adjetivo calificador de lo impuro o inmundo.

Esta contradicción fue la primera señal, luego de la cual -seguía siempre mirando el monitor de la PC- éste comenzó a teñirse de un color parduzco que avanzaba hasta cubrir toda la pantalla. ¡Imagínense el asombro!

De inmediato pensé en alguno de los temibles virus, que parece andan por doquier en estos días y cuando estaba repasando los nombres de estos malditos, tuve un impulso un tanto irracional. Fui hasta el baño de la casa y mire el inodoro, comprobando que sólo había agua, luego de lo cual y siempre siguiendo el mismo impulso, descargue el agua que contenía el tanque, así el liquido del tanque se mezcló con el del inodoro, como debe suceder en todos los baños (con botones, cadenas, manijas, baldes, etc.).

Hecho esto me volvió la razón y mientras regresaba a la computadora vi que la pantalla, que antes estaba oscurecida o amorronada, comenzaba a limpiarse al ritmo del agua que corría en el baño a seis metros de distancia.
No sólo esto, también ese extraño mensaje se diluía junto a la coloración hasta desaparecer 
ambos por completo (el mensaje y el color marrón). Me quede pensando...

¿Qué relación había entre el inodoro de mi casa, ese mensaje y el color marrón? Aun no encuentro la respuesta.
Pero estoy inclinado a creer que las redes del ciberespacio y las cloacales de mi casa en algún punto se han cruzado…


HERMOSA NOCHE

Era una noche de verano, pero no cualquier noche de verano. 
El lugar estaba situado al noroeste de un país que esta bien al sudoeste de Europa, siempre tomando como referencia el planisferio conocido. 
 
Supongo que ya tus imágenes encontraron la dirección. Bueno por allí.
 
Dada la zona y estación hacia calor, pero ese calor propio de esos lugares, que es seco, sereno y (para mí) muy agradable. Imagínate, caminaba mansamente por calles solitarias y tranquilas. No pasaban autos; no había gente, creo que todos dormían.
 
Allí estaba solo en una hermosa noche de verano, en ese raro lugar, que además estaba rodeado de altas sierras verdes y que el diáfano cielo enseñaba un múltiple tapiz de estrellas. Tenía la sensación de que la noche y sus estrellas, las sierras, el suave viento que llegaba desde lo alto y el silencio de la ciudad eran un espectáculo inmejorable, todo estaba bien y me sentía alegre y satisfecho, mientras seguía caminando en dirección a la casa que me hospedaba.
 
Poco a poco, todavía lejos, comienzo a advertir una rara figura que avanza hacia mí. Pero, exactamente hacia mí. El camino era ancho y de un duro terraplén. Al tiempo la rara forma va perdiendo distancia, dado que ella venia y yo iba.
 
Para mi sorpresa se trataba de un animal, un cuadrúpedo, era... un burro blanco!
Ya a pocos metros, el burro, se detiene, justo frente a mí, mientras serenamente y con pereza mueve su cabeza de lado a lado. Yo me quede paralizado, no era miedo, tal vez extrañeza. Me dije... solo falta que me hable...  lamentablemente, no lo hizo…
 
Seguía parado allí, como mirando a sus lados, me corrí hacia el costado derecho y retome la marcha, a lo cual, el burro blanco, hizo lo propio, él en su dirección y yo en la mía. Cuando nos cruzábamos, lo mire con mucho detenimiento, con un deseo claro de recordarlo nítidamente.
 
Luego seguí mi camino, envuelto en esa risa solitaria, que uno desearía compartir con amigos.
 

RAP DESCONOCIDO

Lo que se leerá a continuación, llegó a mi casa en un extraño sobre. Nunca supe quien lo dejo -no vino por correo-. Lo llevo entre mis papeles desde mucho tiempo atrás, siempre esperando que alguien lo reclame. En todo caso, decidí incluirlo aquí, por si alguien lo reconoce como “aquello que perdí”.

Necesito, por otra parte, aclarar que no sé muy bien de que se trata. Quizás de la letra de un Rap (sin ofender). Muy bien podría ser, una hoja de un diario personal. Quizás un mensaje cifrado o la transcripción del “ruido mental” de alguien. Por ultimo, también, se pudo haber interferido y copiado -de alguna extraña manera- las divagaciones de algún pobre ciudadano en un mal día.

Como fuere, lo expongo tal cual llego a mi puerta, para que cada cual adhiera o agregue -si quiere- alguna opción a ésta breve lista de posibilidades.

Por si fuera de alguna utilidad, a mí, la lectura veloz de estas líneas, me facilitó suplir la falta de puntuaciones y en general la aparente falta de coherencia.

“...me levanto tarde, no me puedo bañar carajo, desayuno a los piques. Salgo con cara de dormido a las 2 de la tarde, la gente me mira, me oculto, me enojo, se dan cuenta de que me quede dormido. El metro no viene, tengo calor, no hay aire, el vagón esta lleno de gente, temo no poder bajar cuando llegue a mi estación, me enojo y maldigo, me decido a empujar, ahora tengo que hacer combinaciones, que embole, no puedo mirar una mina porque un gil me tapa, porqué no se corre y seguro que la mina toma el otro metro, todo mal, cuanta gente se te vienen encima.
Plota y Roger discuten, yo en el medio. ¿Que hago con los papeles? Tendría que tener una novia. ¿Qué hago? Pienso en el futuro. ¿Qué quiero? Se me esta arrugando la cara, el tiempo pasa.
Vamos a ver un video, no funciona, que rabia, ¿quién lo rompió? Necesito trabajar y tener algo de guita, tengo que volver a Urdan, los papeles? Voy a la casa de Humberto, se dará cuenta y si no me da pelota. Esta me habla, quiero rajar, no me gusta como habla y Rosendo no deja de hablar que pesado. ¿Qué dice Caco? No lo entiendo. Voy a una fiesta, tengo que hablar con gente que no conozco. No me interesa lo que me cuentan. No tengo ganas de coger. ¿Qué será? Quiero y no quiero. Necesito una agenda. No pertenezco a ningún lugar. Ese boludo no quiso parar a responderme una pregunta. No tengo bien preparada la charla. ¿Por qué no puedo con ese archivo? Este me agarra el encendedor y me manotea los cigarrillos. Como gastan los calentadores y este inconsciente tiene todos prendidos. Estoy bien vestido, siento que la gente me mira. Tengo ropa que me gusta pero no la uso. No se como funciona la lavadora. Tengo hambre y no tengo tiempo para cocinar. Un bocata no me llena. Esa mina me mira, ¿Qué hago? Me da vergüenza. Tengo un granito, me lo tengo que sacar ya. Le depilaría las piernas a Plota!! Suena el timbre ¿cobradores? Me pone nervioso cuando esos dos hablan en voz baja y no se de que. Tengo ideales ¿Cuando me voy a ocupar de ellos? Tengo que escribir cartas. Estoy fumando mucho. En cualquier momento me duele una muela. No tengo..."

Fuuuu!!! (Exhalación final recomendada).


LAS PAPAS FRITAS

Un pueblo del interior en el horario del medio día, en verano, presenta sus calles vacías, la gente esta comiendo o descansando, por lo tanto, ausentes. Bueno casi…

En la vereda de cemento estaba almorzando papas fritas recién hechas, uno de los pocos platos que estaba permitido comer con las manos. Bien saladas y con ese sabor del aceite que se usa solo una vez, exquisitas!

Con el paso de los minutos la temperatura de mi manjar, no disminuía dado que el calor de esa siesta de verano era muy fuerte. Allí estaba yo frente al camino de tierra, la zona estaba desierta, no se escuchaba el más mínimo ruido, solo el crujir de las papas en mi boca y alguna mosca, que atontada de calor pretendía robarle algún movimiento a mi perro que pesadamente en un costado, hacia que dormía.

Todo esto era un privilegio para mí, no comer en la mesa, tener mi comida preferida, comerla con las manos, viendo como el aceite y la sal abrillantaban mis dedos y estar en la calle, a la hora prohibida para los niños. ¡Qué más podía pedir!

Seguía en ese instante hermoso, cuando a lo lejos a la izquierda del camino, veo doblar un auto, seguido de una leve nube de polvo. El auto sigue avanzando, también parecía afectado por el fuerte sol, que a esa hora caía casi vertical.

Mi mirada se clava en el vehículo mientras se va acercando a donde yo estaba. El auto celeste pasa frente a mí, no reconozco al conductor y veo como sigue en la única dirección posible, hacia delante. Lo sigo con mi mirada, mientras se aleja cada vez más, puedo escuchar su ruido a lo lejos. Llega a la curva obligada, dobla y desaparece.

Se restablece así el silencio de la siesta. Vuelvo a mis papas fritas, mientras veo que mi perro, luego de un bostezo, me mira como interrogándome...