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La transformación de las creencias básicas

domingo, 27 de septiembre de 2026

(Síntesis basada en la recopilación de A. Koryzma en “Conversaciones con Silo”)

En una de las charlas sostenidas con E. Nassar hace casi tres décadas, Silo afirmaba: “La conciencia es una estructura evolutiva intencional. La dinámica real de la conciencia es transformarse, transformar el cuerpo y transformar el mundo.”

A partir de esta afirmación buscamos advertir cómo se podría manifestar esa dinámica: el sentir del ser humano se apoya en sus creencias, no en sus ideas. El razonamiento no opera en el vacío; flota y decide en el horizonte que sus creencias le imponen. Por eso, la pobreza o riqueza de las respuestas intelectuales de una época no refleja más que la solidez o el agotamiento del sistema de creencias que las sostiene.

Hoy asistimos a un fenómeno singular: el ser humano busca liberarse de su aparato de creencias básico (fundamentos-basales). No se trata de un debate ideológico en la superficie, sino de una agitación de fondo que se sintetiza en al menos cinco indicadores:

1-Pierde fuerza la noción de un cosmos regido por la sola inercia de un choque azaroso —explicado básicamente a partir del Big Bang— para dar paso a la intuición de una dirección intencional. El universo empieza a entenderse como un proceso dotado de sentido.

El Principio Antrópico Fuerte (Barrow y Tipler, 1986) sostiene que el universo debió tener, desde sus inicios, las propiedades necesarias para desarrollar observadores. Asimismo, la resonancia del carbono (el "Estado Hoyle", 1953) llevó a Fred Hoyle a declarar que la física parecía un "trabajo manipulado" por un superintelecto, pasando de una visión estrictamente mecanicista a intuir una dirección intencional en la materia.

2-La progresiva caída del antropocentrismo abre espacio a la búsqueda y aceptación de otras formas de vida e inteligencia. La certeza implícita de que no somos la única manifestación consciente altera nuestra ubicación en el cosmos.

Destaca la irrupción de la Inteligencia Artificial no Biológica (que resquebraja el monopolio humano sobre el pensamiento abstracto), las búsquedas del Proyecto SETI y las placas/discos interestelares de las sondas Pioneer y Voyager. Asimismo, el Proyecto CET que descubrió en 2024 que los cachalotes utilizan una estructura de comunicación similar a un alfabeto fonético, funcionando como ensayo general para dialogar con inteligencias no humanas.

Cuando el ser humano se colocaba en el centro del cosmos —como el intermediario entre Dios y la Creación—, toda la estructura de la realidad adoptaba una forma piramidal. La idea de una autoridad central legítima arriba (Dios, el Rey, el Estado, el Padre) se reflejaba en la noción de una especie superior colocada sobre el mundo. Al caer esta certeza, la autoridad se desplaza inevitablemente de la forma vertical hacia la coexistencia y el intercambio

3-El descubrimiento decisivo de que la conciencia no es un reflejo pasivo ni un mecanismo reactivo, sino una estructura activa, intencional y en continua evolución.

Desde la fenomenología (Brentano, Husserl, Silo). La neurociencia contemplativa y el modelo del "Cerebro Predictivo", la ciencia confirma que el cerebro no recibe datos pasivamente, sino que construye activamente la percepción mediante modelos e hipótesis. La neuroplasticidad demuestra que la atención e intención moldean físicamente el propio soporte biológico.

4-La comprensión de que el cuerpo biológico constituye una estructura primitiva, cuyo ritmo de adaptación no acompaña la velocidad evolutiva de la conciencia, sumado a la irrupción de conocimientos y tecnologías capaces de intervenir cada vez más en su diseño.

Herramientas como la edición genética, las interfaces cerebro-computadora y los avances en medicina regenerativa y longevidad abordan el cuerpo y el envejecimiento no como un destino ineludible, sino como límites corregibles.

5-La proximidad histórica de poner en duda la asociación de que la subsistencia humana y su realización dependen de la obligatoriedad del trabajo, abriendo el horizonte hacia una nueva situación vital.

Propuestas como la Renta Básica Universal e Incondicional, las jornadas laborales reducidas y la revalorización de tareas no mercantilizadas (cuidados, arte, producción comunitaria) buscan desvincular la supervivencia física de la venta del tiempo, liberando la energía hacia el desarrollo personal y colectivo.

Estos aspectos mencionados no son hechos aislados: constituyen señales de una transformación en la estructura de las creencias del ser humano. Como no nos experimentamos a través de las ideas que sostenemos, sino desde las creencias sobre las que nos paramos, este corrimiento de creencias históricas anuncia una transformación inédita en nuestra manera de estar en el mundo.

Puede que lo sustancial no sea la discusión sobre estos cambios inevitables de creencias, sino la dirección que tomarán: si este proceso será verdaderamente para todos o solo para unos pocos. Tal vez sea en la propia experiencia donde podemos comenzar a elegir y reforzar esa dirección.

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