Sin memoria, la imaginación pareciera afectarse. El futuro tiene que ver con la imaginación, y esta con recombinaciones y transformaciones de los datos que entrega la memoria. Este elemental esquema es afectado por el presente y las exigencias que este introduzca; así, para quienes cada día tienen que salir a buscar su sustento, la amplitud temporal de memoria e imaginación se estrecha. Por el contrario, para los que tienen resuelto suficientemente el presente, el arco temporal hacia otros y hacia adelante se amplía. Ahora bien, cuando en épocas como esta muchas personas, ante los cambios y su velocidad, pierden confianza en su memoria (*) por la conciencia de su inactualidad, el tema del futuro se oscurece o se cierra.
En síntesis, las “condiciones del pensar” —o más sencillamente la reflexión— hoy están muy afectadas; todo empuja para no hacerlo. El futuro se cierra, aunque se trata de una traducción mecánica de una forma mental agotada que, efectivamente, no tiene futuro. Se navega en las tumultuosas aguas del presente con datos en memoria (paisaje de formación) que cada vez más el presente niega; por lo tanto, la imaginación se acorta o queda estéril.
Este aparente circuito cerrado no es tal. Por un lado, existe la posibilidad de elegir una dirección vital que no dependa de las vicisitudes cotidianas y que se desarrolle en medio de ellas. Por ejemplo: una dirección que lleve a no aislarse, a buscar la coherencia, a ayudar al medio inmediato, a favorecer a los demás y a la búsqueda de una satisfacción creciente.
Además, el hecho de ponerse en situaciones que favorezcan a la “conciencia inspirada” permite que aparezcan señales de mayor profundidad que, obviamente, no provienen de la cotidianidad, aunque sí puedan traducirse en ella.
(*) Nota: Es observable hoy una revitalización de antiguas recetas (médicas, alimenticias, materiales, etc.) que se presentan como una memoria inmune al desgaste del presente -que además se pueden idealizar- ofreciendo una posible estabilidad que la conciencia contemporánea parece haber perdido.






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